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El Municipio de Rosario, en el departamento de Colonia, ha tomado medidas decisivas ante la grave crisis causada por la plaga del picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus), que ha devastado la población de palmeras, especialmente de la especie Phoenix canariensis. Este escenario crítico, donde se ha observado una alta mortandad de palmeras a tal punto que en algunos sectores no queda ninguna viva, ha llevado a las autoridades a implementar un plan de sustitución que consiste en plantar lapachos rosados (Handroanthus impetiginosus).

A partir de abril de 2026, la situación en Rosario es alarmante, destacándose varios aspectos clave de la intervención. En primer lugar, la sustitución de especies es fundamental para la renovación del paisaje urbano. La elección del lapacho rosado no solo responde a la necesidad de reponer el arbolado perdido, sino que también se prevé que estas especies sean más resistentes a plagas futuras y ofrezcan un valor paisajístico superior. El lapacho rosado, conocido por su hermosa floración, se pretende consolidar como una alternativa durable para embellecer la ciudad tras la pérdida significativa de las palmeras.

Para abordar la crisis, la Dirección de Vialidad del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) ha comenzado la extracción de más de 200 palmeras muertas o en estado crítico en la ruta 2, que da acceso a Rosario. Esta acción es parte de un esfuerzo más amplio para minimizar el riesgo de propagación del picudo rojo y para prevenir que nuevos ejemplares sean contaminados. La tala se considera a menudo la única solución efectiva para controlar la plaga, que se detectó por primera vez en Uruguay en 2022 y que se caracteriza por su impacto devastador en las palmeras, al devorar su interior.

A pesar de la situación crítica en Rosario, la Intendencia de Colonia ha ofrecido un panorama más optimista para el resto del departamento. Gracias a un programa de monitoreo y tratamiento —incluyendo técnicas biológicas con hongos—, muchas palmeras en espacios públicos han logrado ser salvadas. Este enfoque ha mostrado una alta tasa de efectividad en las áreas donde se ha implementado, lo que sugiere que, si bien la situación en Rosario es desafiante, hay posibilidades de recuperación en otros sectores.

El plan de reforestación con lapachos rosados busca no solo restaurar el equilibrio ecológico perdido debido a la plaga, sino también revitalizar los espacios públicos y mejorar la calidad de vida de los habitantes. Esta iniciativa representa un paso importante hacia la sostenibilidad y el fortalecimiento del patrimonio verde de la ciudad. Así, el Municipio de Rosario no solo enfrenta una crisis ambiental, sino que también da un ejemplo de cómo la planificación y la acción coordinada pueden ayudar a restaurar un entorno dañado, transformando la adversidad en una oportunidad para el renacer urbano.

En conclusión, el enfoque proactivo del Municipio de Rosario para combatir la plaga del picudo rojo y rehabilitar el paisaje urbano demuestra una respuesta integral y adaptativa a los desafíos ambientales que enfrenta, destacando la importancia de seleccionar especies adecuadas como el lapacho rosado para garantizar un futuro más resiliente y estéticamente agradable.

Autor: admin

Fuente: La Diaria