Escuchar artículo

En las últimas horas, se conoció que otro ciudadano uruguayo pudo acceder a la eutanasia: se trata de Pablo Cánepa, un diseñador gráfico de 39 años —y uno de los impulsores del tratamiento de la ley— que padecía un trastorno neurológico raro que lo mantuvo sin posibilidad de moverse durante los últimos años de su vida.

La noticia fue confirmada por Eduardo Cánepa, hermano de Pablo, en redes sociales. Utilizando el perfil de Instagram del ahora fallecido, le dedicó unas palabras: “Rodeado del amor de su familia y amigos, Pablo partió ayer de este mundo. Se despidió con el humor que lo caracteriza hasta sus últimos minutos. Lo vamos a extrañar mucho”.

Cánepa padecía ataxia cerebelosa idiopática, un trastorno neurológico poco frecuente que afecta al cerebelo. En entrevista con Montevideo Portal en julio de 2025, su hermana Lucila contó que todo empezó en marzo de 2022, primero con mareos y luego con internaciones. En ese momento, ningún médico pudo darles un diagnóstico.

“Él tenía una vida completamente autónoma. Era creativo, independiente, vital. Y, de un día para el otro, empezó a perder el control sobre su cuerpo. Algo tan básico, tan asumido como que tu cuerpo te responda, dejó de pasarle. Primero dejó de caminar, después de hacer cosas por su cuenta y después de dibujar, que era su trabajo y su pasión. Todo se fue”, relató.

 

En cuestión de meses, Pablo pasó de vivir solo a necesitar asistencia total para todas las tareas básicas: alimentarse, higienizarse, moverse, hablar. En 2023, estuvo en residenciales, pero tampoco funcionó: “Son lugares pensados para personas mayores, para otros momentos de la vida. Y él está ahí, en medio de eso, completamente lúcido, viendo cómo la vida se le cae alrededor”.

En dicha entrevista, Lucila pidió que la historia de Pablo no se mire como un caso aislado: “Capaz que no a todos nos pasa, pero esto nos toca a todos. Porque la vida es frágil, porque todos podemos enfermar, porque todos vamos a enfrentar el final alguna vez. Y porque todos, de algún modo, vamos a tener que pensar cómo queremos vivir y cómo queremos morir”.

Pablo Cánepa es la segunda persona que recibe la eutanasia legal en Uruguay. El primer caso ocurrió el pasado 22 de mayo y fue el de una mujer que padecía cáncer de páncreas con metástasis pulmonar, renal y hepática avanzada.