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El presidente de Rusia, Vladímir Putin, desembarcó por primera vez en su mandato en la isla de Iturup, uno de los territorios del archipiélago de las islas Kuriles bajo control de Moscú pero reclamados activamente por Tokio. La histórica y polémica visita oficial, efectuada en el marco de una gira de supervisión de maniobras de la Flota del Pacífico, desató de inmediato una enérgica protesta diplomática por parte del gobierno japonés.

Durante una inspección a la tripulación del crucero lanzamisiles Varyag, el líder ruso arengó formalmente a sus efectivos con una frase que elevó drásticamente la tensión geopolítica regional: “Ustedes también están en el frente”. De este modo, equiparó la vigilancia en el Lejano Oriente con las operaciones de combate de la invasión a Ucrania, argumentando que la constante expansión militar de la OTAN y las sanciones occidentales representan una amenaza directa a las fronteras de la Federación Rusa.

Por su parte, la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, calificó la sorpresiva presencia de Putin como “absolutamente inaceptable” y denunció que la acción daña severamente los sentimientos de la población nipona. El canciller de ese país convocó de urgencia al embajador de Rusia en Tokio para ratificar que los denominados Territorios del Norte son una parte inherente e irrenunciable del suelo japonés. La disputa territorial por estas estratégicas islas volcánicas se mantiene estancada desde septiembre de 1945, impidiendo la firma de un acuerdo definitivo de paz desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Autor: admin